Trato de atraparos así,
a salvo de diluvios, secos.
Cierro los ojos y siento
el cosquilleo de la lluvia
entre mis dedos.
Trato de atraparos así,
a salvo de diluvios, secos.
Cierro los ojos y siento
el cosquilleo de la lluvia
entre mis dedos.
Clama el poeta:
Verde que te quiero verde
El hombre mira Google y responde:
¿Viejo verde?
¿Ponerle verde?
¿verde de envidia?
El poeta tacha el verso.
Y otro poema muere en el mundo.
Nivea sin alcohol acaricia a Calvin Klein. Jadeos de lavanda y menta con toques de limón, partículas libres de vapor, hasta que la cruel dueña abre la ventana.
Tu sitio está vacío
ahora, por ejemplo, estás aquí a mi lado, hueco
tu voz lejana me roza el tímpano
y me besas sin sospechar
que ya no habitas tus labios. #twitteratura
¡Cuidado señora es Cupido!
¿Cómo dice joven, crees que a mi edad aún quedan flechas?
Que tenga usted cuidado y no pise que ese hombre ha escupido...
¡Oh Valentín!
Objetos perdidos:
Sí, buenos días, he perdido una posibilidad en la línea 156 de la EMT.
Descripción del objeto:
Conjunto de letras no pronunciadas a la mujer rubia de abrigo verde que bajó en Goya.
¿Por qué se llama amor platónico? Ya sabes lo delicada que puede ser la porcelana si es imposible. A veces te rompe.
Observa a la mujer ébano salir del súper con la bolsa en la mano y se pregunta en qué momento dejaría de cargar la compra en la cabeza.
Lo que no haces se escribe
detrás de tus páginas
tinta oculta
Lo que no haces se escribe
palabras persecutorias
rúbrica perdida:
El anti-diario.
¿Para qué sembraste en mi para perderme
y abusar de pesticidas
hasta aislarme
Ojalá hubiéramos sabido...
ser transgénicos.
Causa de la muerte de la pareja hallada en la cocina: el peso de los días.
Llévame a cualquier parte.
Lo siento señora sólo estoy programado para llevarle a un destino concreto.
Mierda de futuro.
Al principio ibas de puntillas con el príncipe. Y él contigo, con delicadeza. Ya rotos os preguntáis: ¿en qué momento olvidasteis que erais de cristal?
Abres la boca y lanzas metralla con decibelios nucleares. Sobrevivo cucaracha. Luego me aplastas con una pregunta: ¿qué te pasa?
Ella acaricia las peras, y le mira. El hace lo mismo y clava el cuchillo en la vaca. Plátanos, cuarto y mitad. Muslos de pollo, un kilo. Macedonia. Carne picada. Orgasmo y medio.
Entre tú y yo meteoritos o cambio climático. Rutinario. Amor, yacemos en algún lugar aún oculto, como los dinosaurios.
Llueve en casa
Saltar en los charcos se me ha hecho monótono.
Sin sol no habrá arcoíris.
Y tú ni te mojas.
Cuando dejes de ver monstruos
y ya no me busques en la noche, entonces, mis fantasmas.
Si el zapato rozara con el tacón a la playera de al lado, la chancla se enfadaría tanto que se liaría con la pantufla.
Quiero un referéndum.
Osea el divorcio.
No, sólo los papeles, por si no te quiero.
No, hasta que la muerte nos separe.
¿Dónde vas a hibernar?
¿Disculpe?
¿Y la primavera?
¿Que dice?
¿dónde va a veranear?
En Alicante.
Mucho avisar y al final nadie predijo que climbio cambiático lo pondría todo del vesrés, y no sólo el poemti.
Pecadora confiesa a voces. Engañé a mi marido. Cristo me salvó con su amor. Y me costó el divorcio.
A los que dudan de la existencia del cielo, metro de madrid informa: la línea tres te lleva a la ciudad de los ángeles.
Se derriten los polos. Los esquimales emigran al sur. Les prohíben frotarse la nariz en público.
Si vas a pastar al Prado
Pasarás hambre:
no hay verde.
En plaza de la lealtad
te espera el lobo.
Las campanas y lo nuestro dejaron de llevarse. Terminamos en saldos
Espera: todas las modas vuelven.
Ahora somos vintage.
Papa grita en arameo, mama en sueco. ¡No os dais cuenta! Increpa su hijo en mandarín. Se miran perplejos. Nadie entiende.
No te preocupes, al final del túnel, la luz, le decían. Y la
siguió. Nadie le advirtió que después vendría el tren.
A la chica de pelo azul eléctrico: ¿De qué cómic has salido? Sonrisa manga: ¿Y tú, escapas de tu esquela?
Se entendían sin palabras. Así que se lo dijo todo con el corazón, con el dedo corazón.
Este nuevo curso puedes constatar que no hay magia en las agendas, las tareas no desaparecen solas.
Esta madrugada esas manos tan cansadas de esperar, destejerán a hurtadillas la piel de su pretendiente más joven.
Será la última vez que me dejas de reojo con una interrogación en la pupila y me quedo con puntos suspensivos en los labios.
Sonrisa en la cara. Peluca azul. Flor en la solapa. ¿Por qué no te ríes? Grita. Y me entran ganas de llorar.
No hay palabras que puedan saciar la sed
de otro día de existencia sin tu ser.
Si el amor es sólo un niño en llamas
que elige el iceberg antes que el barco,
no queda otro remedio que saltar.
Diprodonte, tras reducirte a cropolitos. Nos especializamos en tu estudio y exponemos tu mierda en un museo.
¿Sabes? tras cada pérdida, se colgará un trozo de ti en un collage de recuerdos ajenos que jamás conocerás.
El homo smarphone en la caverna, ya ni si quiera verá las sombras más allá de su pantalla.
Química al enamorarse. Luego el día a día, los roces y la radioactividad dejan paso a la contaminación nuclear. Falta aire.
El príncipe dijo que se iba a cazar perdices. En esos tiempos aún no existía el tabaco.
No eras tú, ni tus ojos perejil. Sólo yo, coloreando tu blanco y gris; cediéndote a ti la autoría del óleo, tan ciega.
Una vez te quiso una musa
creó y te invitó a flotar.
Una vez quisiste a una musa
más no supiste cómo
soltar la realidad.
Mi otro yo conquistó a tu otro tú. Ellos, no hay nada más en el mundo, se ríen de nosotros y lo que dejamos escapar.
Todo es perfecto. Él conduce, los niños duermen.Tras la ventanilla los Olivos se retuercen. Justo antes del volantazo.
Pega el morro. Su motor gruñe: tevasaenterar,cabrón. Corte de mangas. Sonríe antes de ver las luces en el carril contrario.
Desigual manera extraordinaria
sorprenderse con minutos normales.
La quimera de buscar en los demás
la señal que necesitas.
Para ellos no hay nadie más en el tablero, la reina y el alfil se mueven tácticamente. Amor, antes de darle jaque mate, bésame.
Adán y Eva
Paris y Troya
Newton
La Botella
La gran manzana
¿Y preguntas por qué odio la fruta?
Lee Walden en un vagón, absorto en la naturaleza de madera, no sospecha lo que despiertan sus gafas redondas aquí fuera.
Que la música siga sonando. Se tapan los decibelios de un corazón que ha dejado de latir. Aplausos. Fuegos artificiales.
Querida línea recta de alma sinuosa: En un mundo de reglas, sólo romper el compás te hará libre.
Firmado: el abstracto
20 de julio de1969, luna. Un pequeño paso para el hombre, ¿la primera gran postverdad de la humanidad?.
Buenos días. Abre. Hola. abre. El botones ríe al pensar en su colmo: pasadas todo el día abriendo puertas y no encontrar la salida.
Héroe: aquel capaz de responder a la aventura en lo que para el resto del mundo sólo es un día ordinario.
Doctor, creo que tengo un virus.
¡Enfermera! Otro gilipollas que viene con el ordenador.
¡Cuidado! Se están escapando los pájaros de tu falda. Siempre hay peligro con las faldas de vuelo.
Se desgastarán todas las vidas, las vidas con otros, sin ti y sin mi. Sin nosotros. Sólo nos quedará intacta la nuestra.
—¿Con que jugabas antes de la realidad virtual?
—Con cajas de cartón
—¡Que rollo!
—Y sueños
—¿Qué es eso?
Receta para cazar príncipes: enciérrate en una torre con dragón, duerme 100 años con enanos o pierde un zapato Swarovski.
Tan intensa como fugaz, tu estela me cegó. Ahora te anhelo inútil en la absurda oscuridad del resto de estrellas.
Descarga la app, cerebro en off. Instala su vida y reinicia. Con la memoria libre, comienza a navegar. Día 1.
La programación marital acabó con las rupturas. Significó sin embargo la extinción de las mariposas en el estómago.
Migas de bollo industrial caen sobre tu escritorio, caen con gravedad. Si no te mueves, no te llevarán de vuelta.
Querida hada, me he cansado de perdices. Que le den calabazas. Los zapatos de cristal también hacen rozadura.
Fricción. Chispa. Llamas. Ceniza. Y luego brasas... Invencibles brasas, fuegos fatuos en noches insomnes.
Entra en el vagón un Charles Chaplin. De pronto todos en blanco y negro, todos mudos. No hacen falta subtítulos.
Sísifo ya no te preguntas para qué. Vacías las bolsas de los contenedores. Sueltas la piedra a las 7.30. Mañana otra vez.
En un tejado dos amantes colonizaron Marte. Ya en otra galaxia lejana, uno de ellos añora esa vida en otro planeta.