La verdad que parar no paramos,
llamémoslo como en el gym,
descanso activo:
véase por ejemplo pañales, vino,
gusanos, risas, gruñidos.
O todo a la vez (una y otra vez)
Agotado, o más aún, exhausto, constatas:
que juntos, deber de haber más de 24 horas
que no hace falta (ni podría caber) nada más
Y que, cuando puedas volver a descansar
(¿qué era eso?): véase por ejemplo
leer, dormir, parar, hacer el amor
o incluso pensar.
Aturdido, sin ellos, no sabrás
sin la vorágine, ni cómo empezar
en realidad, a llenar el vacío
de añorar, a pesar de, este no parar.
(Para más información. Léase de nuevo desde el principio).
Boceto de una mamá que antes era sólo una mujer que escribía.
Septiembre de 2018
Rosa del Blanco
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